La actividad aurífera del valle medio del río Cauca ha sido trascendental para la cultura nacional. Alrededor de ésta la zona fue habitada por los Quimbayas hace más de diez siglos. Desde entonces la historia ha continuado marcada por la presencia del metal dorado. De la antigua región hoy hacen parte los departamentos de Caldas y Risaralda los cuales siguen siendo fuente de importantes yacimientos que son explotados con el sello de las multinacionales canadienses Medoro Resources, Seafield Resources y Batero Gold Corp.
Quinchía también es recordado a nivel nacional porque en septiembre de 2003 la seguridad democrática irrumpió en la población realizando una captura masiva de 117 personas señalados de ser “auxiliadores de la guerrilla”, el hecho llegó a ser calificado por el diario El Tiempo en su editorial del cinco de agosto de 2005 como un “trágico Macondo” con todo un pueblo de gente falsamente acusada.
Según la alcaldesa el líquido ya no está siendo tomado del pueblo debido a que la CARDER aprobó a la multinacional la licencia sobre una quebrada que les permite suplir las necesidades iniciales en esta materia. No obstante el tema ha generado bastante controversia en la población y el departamento, por ende las directivas mineras han tratado de apagar los ánimos enfatizando en comunicaciones con la prensa local que el agua iba a ser utilizada en actividades de exploración (Diario del Otún. Abril 10/2011). Es preciso aclarar que la exploración constituye la punta de lanza de las compañías para valorizar las acciones en la bolsa a través de la especulación que es dónde en realidad se esconde la semilla de la nuez financiera.
¿Pero cómo le va a las compañías de origen Canadiense? En el caso de la Seafield ésta anuncia recursos de 1.582.105 onzas de oro que, transadas con el actual precio del gramo en Colombia, podrían significar ingresos por $ 3’140’890’399.768 (más de tres billones) esto es: ¡10 veces el presupuesto de Risaralda para el 2011, 330 veces el presupuesto del municipio en el 2010 y más de 30000 veces el ingreso que por concepto de regalías tuvo la población para el mismo periodo! Toda una mina de enriquecimiento foráneo erigida y consolidada sobre la base de menoscabar los derechos sociales, ambientales, económicos y culturales de la región expoliada.
En su página web www.sffresources.com, la Seafield termina atribuyendo su éxito a la seguridad y la Inversión Extranjera Directa IED, que con el gobierno de Álvaro Uribe llegó a “su punto más alto”. La apetencia puede ser endosable al gobierno Santos en vista de que el Plan Nacional de Desarrollo PND, 2010-2014 hereda la línea del anterior, faculta aún más las gabelas a la gran minería y ahonda en la persecución a la pequeña minería. En consecuencia, tanto la Seafield como la Batero Gold www.baterogold.com, proyectan extender las actividades a otros territorios del área. Cabe concluir que la historia ha ilustrado cómo durante la época colonial buena parte de la riqueza de los Quimbayas, caracterizada por la perfección con que realizaban sus trabajos de orfebrería, terminó en manos de la Corona española. Actualmente los recursos auríferos de esta zona circundante al río Cauca están en manos de los canadienses.